Los videojuegos son un motivo de preocupación común para los padres de niños y adolescentes porque parecen ser adictivos de alguna manera. A menudo, las quejas se concentran en afirmaciones como que este tipo de contenido puede hacer violentos a los jóvenes. Sin embargo, una nueva investigación enciende una nueva alarma sobre los posibles riesgos del uso excesivo de juegos de vídeo. Este trabajo encontró una relación entre videojuegos y TOC en adolescentes que no debemos ignorar.

A pesar de que todavía hacen falta más trabajos al respecto, este estudio abre nuevas interrogantes sobre el desarrollo juvenil y la salud mental. Futuras investigaciones basadas en este trabajo podrían ser útiles para elaborar medidas de protección y cuidado para los jóvenes.

¿Es posible que los adolescentes desarrollen TOC?

Las siglas TOC hacen referencia al trastorno obsesivo-compulsivo, una categoría que existe en los principales manuales de psicología y psiquiatría. Se trata de una afección donde quien la padece experimenta pensamientos intrusivos que causan un alto grado de ansiedad. Con el fin de regular su angustia, estos pacientes desarrollan una serie de comportamientos repetitivos o “rituales” que hacen de forma compulsiva.

Por ejemplo, un tema común entre quienes padecen trastorno obsesivo-compulsivo es el temor por tener contacto con gérmenes. Con el fin de evitar esos pensamientos angustiosos, podría tener comportamientos compulsivos como lavarse las manos cinco veces consecutivas. Realizar esta acción le brindaría una sensación de calma temporal, pero luego aparecerían otra vez los pensamientos y se repetiría el ciclo.

Esto es un resumen que nos puede ayudar a entender mejor la relación entre videojuegos y TOC en adolescentes. Sin embargo, es posible que nos preguntemos: ¿pueden los niños y adolescentes padecer un trastorno como este?  Por lo general, se piensa que es una enfermedad típica de los adultos, de hecho, un 2% de la población general lo padece (Anxiety & Depression Association of America, 2022).

En el caso de niños y adolescentes, se estima una prevalencia de entre 1% y 3% (Walitza et al., 2011). Por lo tanto, podemos afirmar que el trastorno obsesivo compulsivo es una afección bastante frecuente entre los jóvenes. Ahora bien, ¿a qué se debe esto? Como suele ocurrir con las enfermedades mentales, hay una serie de factores que pudieran influir. El nuevo estudio publicado en la Journal of Adolescent Health indica que los videojuegos podrían ser uno de ellos.

La relación entre exposición a los videojuegos y TOC en adolescentes

El objetivo del estudio era evaluar una correlación prospectiva entre la exposición a las pantallas y el TOC en un periodo de 2 años. Para lograrlo se entrevistaron a 9.204 de preadolescentes entre 9 y 10 años sobre cuánto tiempo pasaban frente a pantallas. Así, se obtuvo una media de 3,9 horas al día de tiempo en pantalla, exceptuando la exposición con fines educativos.

Videojuego Adolescente

Después, entrevistaron a los padres de esos jóvenes acerca de los síntomas de TOC en ellos. Tras analizar los datos, descubrieron que estos niños tenían 13% más de probabilidad de desarrollar TOC por cada hora adicional que jugaban. Al mismo tiempo, existía un 11% más probabilidad de presentar los síntomas por cada hora adicional viendo vídeos. Luego del periodo de dos años, un 4.4% de los participantes del estudio desarrolló un nuevo trastorno obsesivo-compulsivo.

Los resultados de la investigación indican que sí existe una asociación entre videojuegos y TOC en adolescentes. Parecer ser que el uso excesivo de estos aparatos puede influir de alguna manera en el desarrollo de dicha patología.

Según Jason Nagata, autor principal del estudio, los jóvenes que se exponen mucho a los videojuegos expresan sentir la necesidad de jugar más horas. De la misma forma, señaló que los pensamientos intrusivos sobre los temas que aparecen en videojuegos podrían llevarlos a experimentar compulsiones. Como se mencionó al principio, los pensamientos intrusivos y las compulsiones son los síntomas que caracterizan a esta enfermedad mental.

¿Cómo deberían los padres y cuidadores actuar ante los resultados de la investigación?

Es natural que los padres sientan preocupación sobre el tiempo que pasan sus hijos frente a una pantalla luego de conocer este tipo de hechos. Sin embargo, eso no significa que deberían eliminar el uso de tecnologías en la vida de sus hijos de inmediato. Incluso, hay investigaciones que muestran cómo los videojuegos pueden ser educativos y ayudar a la socialización. Por ende, no podemos afirmar que los videojuegos en sí mismos son dañinos.

En realidad, el problema que se nos plantea es la cantidad de tiempo que dedican los jóvenes en su vida diaria a las pantallas. A veces, hay padres que prefieren dejar a sus hijos jugar videojuegos el tiempo que quieran para mantenerlos ocupados. Entonces, la recomendación para las familias es cuidar la cantidad de horas que sus hijos dedican a jugar y consumir contenido multimedia. Así como promover otras formas de ocio que no impliquen el uso de dispositivos tecnológicos.

Por otro lado, es importante aclarar que el estudio solo señaló una relación entre el uso excesivo de los videojuegos y TOC en adolescentes. Pero, la investigación no puede explicar de qué manera la exposición a dichos contenidos puede promover el desarrollo del trastorno. Es decir, que hacen falta más estudios al respecto para comprender bien a qué nos estamos enfrentando.

En conclusión, la sociedad tiene la responsabilidad de promover un uso responsable y saludable de la tecnología. Sobre todo, entre los jóvenes quienes debido a su desarrollo son más susceptibles de padecer problemas de salud mental y física.

Test de adicción a Internet para niños a partir de 8 y adolescentes

Referencias

  • Heyman, I., Mataix-Cols, D., & Fineberg, N. A. (2006). Obsessive-compulsive disorder. Bmj333(7565), 424-429.
  • Nagata, J. M., Chu, J., Zamora, G., Ganson, K. T., Testa, A., Jackson, D. B., … & Baker, F. C. (2022). Screen Time and Obsessive-Compulsive Disorder Among Children 9–10 Years Old: A Prospective Cohort Study. Journal of Adolescent Health.
  • Walitza, S., Melfsen, S., Jans, T., Zellmann, H., Wewetzer, C., & Warnke, A. (2011). Obsessive-compulsive disorder in children and adolescents. Deutsches Ärzteblatt International108(11), 173.

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