Descubre el efecto Forer que se esconde tras las acertadas predicciones de los horóscopos

Qué es el horóscopo y por qué hay personas que creen en él

El horóscopo es un sistema de predicción y análisis basado en la astrología que pretende interpretar la influencia de los astros y cuerpos celestes en la vida de las personas y en los eventos terrestres. El «horóscopo», que deriva del griego «hōra» que significa «hora» y «skopos» que significa «observador», hace referencia a las predicciones diarias, semanales, mensuales o anuales basadas en la posición de los planetas y otros cuerpos celestes en el momento del nacimiento de una persona, y su relación con los doce signos del zodiaco.

Aunque el horóscopo es popular en muchas culturas y tiene una larga historia, no tiene base científica, la comunidad científica considera a la astrología y los horóscopos como pseudociencias, ya que sus afirmaciones y metodologías no cumplen con los criterios y estándares de la ciencia empírica, sin embargo, muchas personas encuentran valor en los horóscopos como forma de entretenimiento, guía espiritual o herramienta de autoconocimiento.

El horóscopo, como cualquier forma de creencia o sistema de pensamiento, atrae a las personas por diferentes razones, pero se pueden identificar algunos factores fundamentales.

Existe una importante influencia cultural y social, ya que en muchas sociedades, las estrellas y los planetas han tenido un papel importante en las creencias y tradiciones desde hace miles de años, este entrelazamiento con la historia y la cultura puede influir en la credibilidad que las personas dan a los horóscopos hoy en día.

En segundo lugar, el deseo de entender y prever el futuro es una parte intrínseca de la condición humana, nos preguntamos constantemente qué nos depara el futuro, ya sea en términos de nuestra salud, nuestras relaciones o nuestras carreras, y el horóscopo puede proporcionar una especie de guía o mapa para el futuro, lo cual es especialmente atractivo en tiempos de incertidumbre.

Otra razón es la búsqueda de identidad y autoconocimiento, los distintos signos del zodiaco ofrecen una forma de autoexploración y autocomprensión, permitiendo a las personas identificar rasgos de personalidad o patrones de comportamiento asociados con su signo lo que puede ser reconfortante para algunas personas y ayudarlas a sentir que entienden mejor sus propios comportamientos y motivaciones.

También está la influencia del sesgo de confirmación, un fenómeno psicológico en el que tendemos a buscar y prestar atención a la información que confirma nuestras creencias existentes, cuando las personas leen un horóscopo que coincide con sus experiencias, pueden percibirlo como una validación de la precisión de la astrología.

Para muchas personas, la creencia en el horóscopo es simplemente una forma de diversión y entretenimiento, no todos los que leen los horóscopos necesariamente creen en su verdad literal, pero pueden disfrutar de la especulación y la fantasía que proporcionan.

La base teórica que sustenta el horóscopo

El fenómeno que aprovecha el horóscopo para «acertar» en sus predicciones se conoce como el «efecto Forer» o «efecto Barnum», este término se deriva de un experimento realizado por el psicólogo Bertram Forer en 1948. Forer proporcionó a sus estudiantes un test de personalidad y más tarde les entregó los resultados haciendo ver que se trataba de un análisis personalizado basado en los resultados del test, cuando en realidad entregó a todos los estudiantes exactamente el mismo análisis, que estaba compuesto por afirmaciones vagas y generales extraídas de la columna de astrología de un diario. Los estudiantes evaluaron la precisión de los resultados en una escala de 0 a 5 y sorprendentemente el resultado promedio fue de 4,26, de manera que la mayoría de los estudiantes calificó la evaluación como muy precisa.

Este efecto se basa en la tendencia de las personas a interpretar afirmaciones genéricas como específicamente aplicables a sí mismas, los horóscopos a menudo emplean esta técnica al usar declaraciones que son lo suficientemente ambiguas como para ser interpretadas de diferentes maneras.

Comprueba si te sientes identificado con estas frases del horóscopo:

«Enfrentarás desafíos que pondrán a prueba tu determinación»
– Esto es lo suficientemente vago como para aplicarse a casi cualquier situación. Los desafíos pueden ser grandes o pequeños, y la determinación puede interpretarse de muchas maneras.

«Una oportunidad financiera puede presentarse pronto»
– Esto podría significar cualquier cosa, desde encontrar unas monedas en la calle hasta recibir una oferta de trabajo. La palabra «puede» también agrega ambigüedad.

«Hoy es un buen día para hacer conexiones significativas»
– Esto podría interpretarse como hacer nuevos amigos, tener una buena conversación con un colega, o incluso simplemente enviar mensajes a viejos amigos en las redes sociales.

«Estarás más en sintonía con tus emociones en los próximos días»
– Esto es extremadamente genérico y puede ser interpretado como cualquier cambio en el estado emocional de una persona.

«Los astros sugieren que es el momento de un cambio en tu vida»
– ¿Qué tipo de cambio? ¿Grande, pequeño, personal, profesional? Esta declaración es tan vaga que casi cualquier evento puede ser interpretado como un cumplimiento de la predicción.

Estas frases son ejemplos de cómo los horóscopos a menudo usan un lenguaje vago y general para crear declaraciones que pueden ser interpretadas de muchas maneras, esto, combinado con el sesgo de confirmación puede hacer que las personas crean que los horóscopos son precisos y relevantes para sus vidas personales.

El caso del famoso empresario Phineas Taylor Barnum

El efecto Forer también es conocido como efecto Barnum en referencia a P.T. Barnum, un famoso promotor y empresario de espectáculos estadounidense del siglo XIX, a menudo relacionado con el lema «siempre hay un tonto naciendo cada minuto», aunque no hay evidencia concluyente de que realmente dijera esta frase. Barnum era conocido por sus espectáculos de circo y por emplear tácticas de promoción y publicidad exageradas para atraer a la gente a sus eventos.

El término «efecto Barnum» sugiere que las personas son, en cierto modo, crédulas o fáciles de engañar, especialmente cuando se les presentan declaraciones vagas y generales que pueden interpretarse como personalmente significativas, esto se asemeja a cómo Barnum atraía a la gente a sus espectáculos a través de afirmaciones y promociones audaces y sensacionalistas, que a menudo eran exageradas o carecían de fundamento.

En el contexto de la psicología, el efecto Barnum se refiere a la tendencia de las personas a aceptar descripciones de personalidad ambiguas y generales como aplicables a sí mismas, sin darse cuenta de que estas descripciones podrían aplicarse igualmente a casi cualquier persona, como lo demostró el psicólogo Bertram Forer en el experimento citado anteriormente.

Barnum se hizo famoso por ser un maestro del sensacionalismo y la publicidad exagerada para promover sus espectáculos y atracciones, aunque algunas de las historias y citas atribuidas a Barnum se considera que pueden ser anecdóticas o incluso apócrifas.

Algunas de las frases o términos atribuidos a Barnum o que están asociadas con él o con su estilo de publicidad son:

  • «El show más grande de la Tierra»: Esta es una de las frases más famosas asociadas con P.T. Barnum y se usó para describir su circo, el Barnum & Bailey Circus. La frase sugiere una grandeza y espectacularidad sin igual.
  • «Hay un tonto naciendo cada minuto»: Aunque a menudo se atribuye a P.T. Barnum, no hay evidencia concluyente de que él realmente haya dicho esta frase. Se asocia con su habilidad para capitalizar la credulidad del público.
  • El uso de términos como «increíble», «extraordinario» y «asombroso»: Barnum era conocido por usar adjetivos llamativos y sensacionalistas en sus anuncios y pósteres para captar la atención del público.
  • Creación de personajes y atracciones con historias exóticas o misteriosas: Por ejemplo, presentó a una mujer mayor, Joice Heth, como la supuesta niñera de George Washington, afirmando que tenía más de 160 años.
  • Desafíos y controversias públicas como táctica publicitaria: A menudo creaba controversia o emitía desafíos públicos como una forma de llamar la atención sobre sus espectáculos, por ejemplo, desafió a otros circos y promovió rivalidades.

Aunque Barnum es recordado como un visionario del entretenimiento y publicidad, muchas de sus tácticas publicitarias son consideradas inaceptables o poco éticas por los estándares modernos, especialmente en lo que respecta a la explotación de personas y animales en sus espectáculos.

El efecto Forer, cuando creemos lo que deseamos creer

Bibliografía

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